En el mantenimiento de cámaras frigoríficas, la revisión que más se conoce es la que el reglamento exige cada cinco años. Pero la norma pide también operaciones cada semana, cada mes, cada trimestre y cada semestre.
Casi todas las hace la empresa frigorista que mantiene la instalación. Pero quien responde de que se hagan, y de que queden anotadas, es el titular: la empresa que tiene las cámaras. Si no sabe qué se revisa y cada cuánto, no puede comprobar que se está haciendo.
¿Qué problemas plantea el mantenimiento de una cámara frigorífica?
Una cámara frigorífica puede seguir enfriando durante mucho tiempo con un mantenimiento deficiente. Por eso los problemas no se ven hasta que se acumulan. Son, sobre todo, cuatro:
- El libro de registro está incompleto. Es el documento donde constan los equipos de la instalación, las revisiones, las reparaciones y las inspecciones. El titular tiene que tenerlo al día. Si en una inspección faltan anotaciones, quien tiene que dar explicaciones es el titular.
- El certificado de revisión caduca sin que nadie lo sepa. La revisión obligatoria toca, como mínimo, cada cinco años. En ese tiempo pueden cambiar el responsable de mantenimiento y la empresa mantenedora, y la fecha se pierde.
- El hielo se acumula poco a poco. Aparece en el suelo, en el marco de la puerta y alrededor de las válvulas que equilibran la presión de la cámara. Una puerta que no cierra bien deja entrar aire húmedo, y ese aire se convierte en más hielo.
- Lo que pasa entre una visita y la siguiente no lo ve nadie. Si la temperatura sube de noche o durante un fin de semana, nadie lo sabe hasta que alguien abre la cámara.
La norma no pide nada extraordinario. Pide un calendario de operaciones, una empresa frigorista habilitada que las haga y un libro de registro que lo demuestre. Es lo mismo que necesita cualquier responsable de mantenimiento para tener sus cámaras bajo control.
En este artículo verá qué se revisa en una cámara frigorífica y cada cuánto, qué le toca a usted y qué le toca a su mantenedor. Verá también qué aporta la monitorización entre una revisión y la siguiente. No se trata de contratar el mantenimiento más completo. Se trata de contratar el que cumple la norma y tiene sentido para su instalación.
Qué es una cámara frigorífica y qué cambia en una de congelación
Una cámara frigorífica es un recinto aislado que se mantiene a baja temperatura para conservar un producto. Se suelen distinguir dos tipos. Las cámaras de conservación trabajan por encima de 0 °C, con producto refrigerado. Las de congelación trabajan por debajo de 0 °C, con producto congelado. Son habituales en la industria alimentaria, en la logística y en la distribución.
Sus partes principales son estas:
- Paneles aislantes. Forman las paredes y el techo, y a menudo también el suelo. Mantienen el frío dentro y llevan una barrera de vapor, que es la capa que impide que la humedad entre en el aislamiento.
- Puerta isoterma. Es la puerta aislada de la cámara. Tiene que poder abrirse desde dentro sin llave, aunque desde fuera se pueda cerrar con llave.
- Evaporador. Es el equipo que enfría el aire dentro de la cámara. Al enfriarlo, la humedad del aire se convierte en escarcha sobre sus aletas. Por eso se hacen desescarches periódicos: el equipo funde esa escarcha para que el aire siga pasando.
- Equipo de frío. Son el compresor y el condensador. Pueden ir en una unidad propia junto a la cámara o en una central frigorífica que da servicio a varias cámaras.
- Válvula equilibradora de presión. El reglamento también la llama válvula de sobrepresión. Iguala la presión de dentro y de fuera de la cámara cuando cambia la temperatura del aire, por ejemplo durante un desescarche o al abrir la puerta. Es obligatoria en las cámaras de más de 20 m³.
- Control y registro de temperatura. El control mantiene la temperatura de consigna, que es la que la cámara tiene que conservar. Si la cámara guarda productos perecederos, la temperatura se registra: con un registrador en las de 10 m³ o más, y con un termómetro que se lee y se anota dos veces al día en las más pequeñas. Los productos alimenticios se rigen por su propia normativa.
Una cámara de congelación lleva más elementos de seguridad que una de conservación, porque una persona que se quede encerrada a temperatura bajo cero corre más peligro. Esto es lo que cambia, según el RSIF, el Reglamento de seguridad para instalaciones frigoríficas:
Qué | Conservación (por encima de 0 °C) | Congelación (bajo cero) | Norma |
|---|---|---|---|
Apertura de la puerta desde dentro, sin llave | Obligatoria | Obligatoria | RSIF, IF-11, apartado 1.4 |
Hacha junto a cada puerta, en el interior | No se exige | Obligatoria | RSIF, IF-11, apartado 1.4 |
Calefacción del marco de la puerta | No se exige | Obligatoria por debajo de –5 °C | RSIF, IF-11, apartado 1.4 |
Dispositivos de llamada junto a la puerta (timbre, sirena o teléfono) | Uno, en las que trabajan entre 0 °C y +5 °C | Dos, uno de ellos con batería propia de 10 horas | RSIF, IF-12, apartado 3.3.1 |
Antecámara o sistema equivalente para que no entre aire húmedo | No se exige | En las de baja temperatura de más de 500 m³ | RSIF, IF-11, apartado 1.8 |
Qué exige el RSIF para el mantenimiento de cámaras frigoríficas
La norma que se aplica es el RSIF, aprobado por el Real Decreto 552/2019. Se completa con sus instrucciones técnicas complementarias, que se citan con las letras IF y un número. La que regula el mantenimiento es la IF-14.
Lo que exige se resume en cinco puntos:
- Una empresa frigorista que haga el mantenimiento. Una empresa frigorista es la que está habilitada para instalar y mantener instalaciones frigoríficas. El titular puede contratar el mantenimiento con una empresa frigorista inscrita en el Registro Integrado Industrial, o hacerlo él mismo si se constituye como empresa automantenedora (artículo 17). Si no es automantenedor, tiene que contratar el mantenimiento y las revisiones periódicas, incluido el control de fugas (artículo 18, letra c).
- Un mantenimiento preventivo según el manual de la instalación. El programa de mantenimiento está en el manual de instrucciones de la instalación, y su frecuencia depende del tipo, el tamaño, la antigüedad y el uso de la instalación (IF-14, apartado 1.1.2). Pero siempre tiene que incluir tres operaciones: verificar los aparatos de medida, control y seguridad y los sistemas de protección y alarma; controlar la carga de refrigerante; y controlar el rendimiento energético de la instalación (IF-14, apartado 1.2.1).
- Un calendario fijo para las cámaras. La IF-14 fija operaciones semanales, mensuales, trimestrales y semestrales para las cámaras y su aislamiento (apartado 1.2.6). Están en la tabla del apartado siguiente.
- Tres controles periódicos (artículo 26). El control de fugas de refrigerante, que hace la empresa frigorista con la periodicidad que fija la IF-17. La revisión periódica obligatoria, que también hace una empresa frigorista. Y la inspección periódica, que hace un organismo de control habilitado, es decir, una entidad autorizada por la Administración para inspeccionar instalaciones industriales.
- Un libro de registro al día. En él constan los equipos instalados, la empresa que hizo la instalación, las fechas de las inspecciones y todas las revisiones y reparaciones, con la empresa que las hizo y la fecha. Lo tiene al día el titular (artículo 18, letra f).
La revisión periódica obligatoria se hace como mínimo cada cinco años. Si la instalación tiene más de 3.000 kg de refrigerante y más de quince años, se hace cada dos años (IF-14, apartado 2.1). Al terminarla, la empresa frigorista extiende un certificado de revisión, y el original queda en el libro de registro (IF-14, apartados 2.5 y 2.6).
La inspección periódica depende del nivel de la instalación y del refrigerante. Las instalaciones de nivel 2 se inspeccionan cada diez años. Las que usan refrigerantes fluorados, que son los que regula la normativa europea F-Gas, se inspeccionan cada año, cada dos años o cada cinco, según la cantidad de refrigerante. Esa cantidad se mide en toneladas equivalentes de CO2, una unidad que tiene en cuenta cuánto contribuye cada refrigerante al calentamiento global (IF-14, apartado 3.1).
En una instalación de cámaras, el nivel lo fija el artículo 8. Es de nivel 2 si algún sistema frigorífico tiene más de 30 kW de potencia eléctrica en compresores, si la suma de todos supera los 100 kW, si enfría cámaras de atmósfera artificial o si usa refrigerantes de media o baja seguridad. Si no se da ninguna de esas condiciones, es de nivel 1. Los titulares de instalaciones de nivel 2 están obligados, además, a tener firmado un contrato de mantenimiento (artículo 18, letra p).
Qué se revisa en una cámara frigorífica y cada cuánto
Esta es la tabla para una instalación de cámaras frigoríficas. Separa lo que hace la empresa frigorista y lo que le toca al titular, y cada fila lleva la norma de la que sale. Las frecuencias son las mínimas que fija el RSIF.
Qué se revisa | Cada cuánto | Quién | Norma |
|---|---|---|---|
Retirar el hielo de alrededor de las válvulas equilibradoras, del suelo y de las puertas | Cada semana, como mínimo | Personal del titular o mantenedor | RSIF, IF-14, apartado 1.2.6, letra d |
Verificar el funcionamiento de la resistencia y la hermeticidad de la puerta, los cierres, la bisagra, la apertura de seguridad, las alarmas y que el hacha está en su sitio | Cada mes | Mantenedor | RSIF, IF-14, apartado 1.2.6, letra c |
Comprobar el funcionamiento de las válvulas equilibradoras de presión | Cada trimestre | Mantenedor | RSIF, IF-14, apartado 1.2.6, letra b |
Revisar la soportación de las cámaras, el estado de las juntas y las uniones con el suelo | Cada semestre | Mantenedor | RSIF, IF-14, apartado 1.2.6, letra a |
Revisar los soportes de las tuberías y si se forman hielo o condensaciones que no sean esporádicas | Cada semestre | Mantenedor | RSIF, IF-14, apartado 1.2.6, letra e |
Revisar el aspecto exterior del aislamiento | Cada semestre | Mantenedor | RSIF, IF-14, apartado 1.2.6, letra f |
Verificar los aparatos de medida, control y seguridad y los sistemas de protección y alarma | Según el manual de la instalación | Mantenedor | RSIF, IF-14, apartado 1.2.1, letra a |
Controlar la carga de refrigerante | Según el manual de la instalación | Mantenedor | RSIF, IF-14, apartado 1.2.1, letra b |
Controlar el rendimiento energético de la instalación | Según el manual de la instalación | Mantenedor | RSIF, IF-14, apartado 1.2.1, letra c |
Control de fugas de refrigerante | Con la periodicidad de la IF-17, según la carga de refrigerante | Mantenedor | RSIF, artículo 26, apartado 1, e IF-17, apartado 2.5.2 |
Revisión periódica obligatoria, con su certificado de revisión | Cada cinco años como mínimo; cada dos si hay más de 3.000 kg de refrigerante y más de quince años | Empresa frigorista | RSIF, artículo 26, apartado 2, e IF-14, apartados 2.1 y 2.5 |
Anotar en el libro de registro las revisiones, las reparaciones y los controles de fugas | En cada intervención | Mantenedor | RSIF, IF-14, apartados 2.6 y 4, e IF-17, apartado 2.5.1 |
Contratar el mantenimiento y las revisiones periódicas, incluido el control de fugas, salvo que la empresa sea automantenedora | Siempre | Titular | RSIF, artículo 17 y artículo 18, letras c y p |
Tener al día el libro de registro de la instalación | Siempre | Titular | RSIF, artículo 18, letra f |
Tener una persona encargada de la instalación, formada por la empresa frigorista | Siempre | Titular | RSIF, artículo 18, letra h |
Comprobar que nadie se ha quedado encerrado en las cámaras | Al final de cada jornada o de cada turno | Titular | RSIF, artículo 18, letra j |
Usar la instalación dentro de sus límites e impedir que se use si no es segura | Siempre | Titular | RSIF, artículo 18, letra e |
Tener actualizado el cartel de seguridad y en buen estado el manual de servicio | Siempre | Titular | RSIF, artículo 18, letra l |
Encargar la inspección periódica a un organismo de control | Cada diez años en nivel 2; con refrigerante fluorado, cada uno, dos o cinco años según la carga | Titular | RSIF, artículo 18, letra m, artículo 26, apartado 3, e IF-14, apartado 3.1 |
Conservar los certificados de la instalación y de las intervenciones posteriores | Siempre | Titular | RSIF, artículo 18, letra g |
La retirada semanal del hielo es una tarea de limpieza que no toca el circuito frigorífico. La puede hacer el personal del titular, con las indicaciones de la empresa frigorista. El resto de operaciones del mantenedor forman parte del mantenimiento preventivo, que el RSIF encarga a la empresa frigorista (IF-14, apartado 1.1.1). La excepción es que el titular se constituya como empresa automantenedora (artículo 17).
Qué averías se evitan con un buen mantenimiento
Cada operación de la tabla evita un problema concreto. Estos son los principales:
- Evaporador bloqueado por el hielo. Si los desescarches no funcionan bien, la escarcha se acumula en las aletas del evaporador. El aire pasa con dificultad, la cámara enfría menos y el equipo trabaja más horas para mantener la temperatura.
- Puerta que no cierra bien. Una junta dañada o un cierre desajustado dejan entrar aire caliente y húmedo. Ese aire se convierte en hielo en el suelo, en el marco y en el evaporador, y obliga al equipo a trabajar más. El hielo del suelo, además, lo vuelve resbaladizo.
- Puerta que se queda pegada. En las cámaras que trabajan por debajo de –5 °C, el marco de la puerta lleva una resistencia que lo calienta. Si deja de funcionar, la puerta puede quedarse congelada contra el marco.
- Válvula equilibradora bloqueada. Si el hielo bloquea la válvula, la presión de dentro de la cámara no se iguala con la de fuera cuando cambia la temperatura. Esa diferencia de presión empuja los paneles y las puertas, y puede dañarlos.
- Aislamiento dañado. Si la barrera de vapor se rompe, la humedad entra en el aislamiento y lo deteriora. El RSIF pide corregirlo cuanto antes, antes de que el daño se extienda (IF-14, apartado 1.2.6).
- Fugas de refrigerante. Con menos refrigerante, el equipo enfría menos y trabaja más. El RSIF no permite recargar refrigerante sin haber localizado y reparado antes la fuga (IF-17, apartado 2.5.1). Cómo se localiza una fuga lo explicamos en nuestro artículo sobre cómo encontrar una fuga de gas refrigerante.
- Alarmas que no funcionan. La alarma de la cámara y los dispositivos de llamada solo se usan el día que hacen falta. Por eso el RSIF pide comprobarlos cada mes.
Ninguna de estas averías aparece de un día para otro. La revisión periódica permite detectarlas antes de que paren la cámara o estropeen el producto.
Monitorización y control: qué pasa con la cámara entre visita y visita
La revisión periódica dice cómo estaba la cámara el día de la visita. Lo que ocurre entre una visita y la siguiente solo se conoce si la instalación está monitorizada.
La monitorización y control consiste en llevar las señales de la cámara y de su equipo de frío a un sistema que las registra, las representa y avisa cuando algo se sale de lo normal. Es una supervisión continua de la instalación. En el oficio también se llama regulación y control.
Aporta cuatro ventajas, y cada una tiene una razón concreta:
- Avisa si la temperatura se sale de su rango. El sistema registra la temperatura de cada cámara de forma continua y genera una alarma si sube o baja más de lo previsto. Así se puede actuar de noche o en fin de semana, sin esperar a que alguien abra la cámara.
- Avisa si una puerta se queda abierta. Una puerta abierta deja entrar aire caliente y húmedo, que acaba convertido en hielo. El sistema avisa cuando una puerta lleva abierta más tiempo del normal.
- Detecta un desescarche que no termina bien o un equipo parado. Si el evaporador no se desescarcha o el compresor se para, la temperatura empieza a subir. El sistema lo detecta y avisa antes de que el problema llegue al producto.
- Deja un histórico de temperaturas y de funcionamiento. Ese histórico sirve para el control del rendimiento energético que el RSIF incluye en todo programa de mantenimiento (IF-14, apartado 1.2.1). Y permite decidir con datos qué se ajusta y qué se cambia.
La monitorización no sustituye a las operaciones de la tabla. Avisa de lo que pasa entre una revisión y la siguiente.
Si la cámara tiene que llevar registrador de temperatura, el sistema de monitorización solo puede hacer ese papel si cumple la normativa que se aplica a esos aparatos (IF-11, apartado 4). Si no la cumple, el registrador se mantiene y el sistema se suma a él.
La monitorización y control no se contrata suelta. Es una ampliación del contrato de mantenimiento: se suma al preventivo, y el informe anual pasa a llevar el histórico continuo de la instalación. Nuestra ingeniería la integra con protocolos abiertos, es decir, con sistemas de comunicación que no dependen de un solo fabricante. Así se puede integrar también una instalación con equipos de varias marcas.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que revisar una cámara frigorífica?
Depende de la operación. El RSIF pide retirar el hielo cada semana; comprobar la puerta, los cierres y las alarmas cada mes; las válvulas equilibradoras cada trimestre; y la soportación, las juntas, los soportes de las tuberías y el aislamiento cada semestre (IF-14, apartado 1.2.6). Además, la instalación pasa una revisión periódica obligatoria como mínimo cada cinco años (IF-14, apartado 2.1).
¿Es lo mismo la revisión que la inspección?
No. La revisión la hace una empresa frigorista, y al terminarla extiende un certificado de revisión (IF-14, apartados 2.4 y 2.5). La inspección la hace un organismo de control habilitado, y de ella sale un acta (IF-14, apartados 3.1 y 3.2). En la inspección se comprueba, entre otras cosas, que se han hecho las revisiones y los controles de fugas. Las dos se pueden hacer coincidir, y encargar la inspección es obligación del titular (artículo 18, letra m).
¿Cómo sé si mi instalación es de nivel 1 o de nivel 2?
Lo fija el artículo 8 del RSIF. En una instalación de cámaras, es de nivel 2 si algún sistema frigorífico tiene más de 30 kW de potencia eléctrica en compresores, si la suma de todos supera los 100 kW, si enfría cámaras de atmósfera artificial o si usa refrigerantes de media o baja seguridad. Las cámaras de atmósfera artificial son las que trabajan con una composición del aire controlada, como algunas de conservación de fruta. Si no se da ninguna de esas condiciones, la instalación es de nivel 1. El dato consta en la documentación de la instalación.
¿Quién lleva el libro de registro?
El titular lo tiene que tener al día, y puede ser en papel o informatizado (artículo 18, letra f). La empresa frigorista anota en él las revisiones, las reparaciones y los controles de fugas, y deja en él el original de cada certificado de revisión (IF-14, apartados 2.6 y 4, e IF-17, apartado 2.5.1). También se guarda en él el acta de cada inspección (IF-14, apartado 3.2).
Mi instalación es anterior al reglamento actual. ¿Qué periodicidad sigue?
La misma. El RSIF actual está en vigor desde el 2 de enero de 2020. Las instalaciones anteriores se revisan e inspeccionan con las exigencias técnicas con las que se hicieron, pero con la periodicidad de las IF-14 e IF-17 actuales. El plazo se cuenta desde la última inspección periódica o, si no la hay, desde la puesta en servicio (Real Decreto 552/2019, disposición transitoria segunda).
¿La monitorización sustituye a las revisiones?
No. Las operaciones de la tabla se hacen igual, con su periodicidad. La monitorización avisa de lo que pasa entre una revisión y la siguiente.
Cómo tener al día el mantenimiento de sus cámaras frigoríficas en Zaragoza
El primer paso es saber qué tiene: cuántas cámaras y equipos hay, de qué nivel es la instalación, qué refrigerante usa, qué consta en el libro de registro y cuándo se hizo la última revisión periódica.
En Grupo Innotec tenemos ingeniería propia y técnicos de campo con experiencia en refrigeración industrial, en Zaragoza y en el resto de Aragón. Somos empresa frigorista habilitada en el nivel 2 del RSIF y tenemos la habilitación de gases fluorados para todas las cargas.
Para el mantenimiento de cámaras frigoríficas trabajamos con META Frío Industrial. META es nuestro método de mantenimiento de instalaciones industriales (Mantenimiento Energético y Técnico Avanzado), y META Frío Industrial es su versión para las instalaciones frigoríficas. Empieza con una auditoría de optimización, que se hace una sola vez, al firmar el contrato: un inventario de los equipos, su estado y su situación legal, el control de la carga de refrigerante y del estado de los aislamientos, las tuberías y los recipientes, y las mejoras que se pueden hacer sin coste y las que necesitan inversión. Después, el mantenimiento preventivo sigue las operaciones y la periodicidad del RSIF, e indica quién hace cada una. Usted tiene el libro de registro al día, con cada operación y cada control de fugas anotados, y el certificado de revisión de empresa frigorista al terminar cada revisión periódica. Y cuenta con servicio de urgencias 24/7, con una respuesta máxima de 24 horas, y con tarifa preferente en las reparaciones. Sobre META Frío Industrial se puede añadir la monitorización y control, para saber qué pasa con las cámaras entre una visita y la siguiente.
Antes de revisar el mantenimiento de sus cámaras, conviene saber qué tiene su instalación y qué le pide la norma.
Por eso el primer paso es una visita de inventario, sin coste y sin compromiso. Contamos las cámaras y los equipos, revisamos con usted el libro de registro y el último certificado de revisión, y le explicamos lo que vemos. Pida su visita de inventario y revisemos juntos su instalación.







